Turismo entre dos tierras

Una travesía mágica por la Sierra de Grazalema (II). El Boyar.

Una travesía mágica por la Sierra de Grazalema (II). El Boyar.

Esta semana decidimos realizar una travesía siguiendo el valle del Boyar y los ríos Garganta del Boyar y Pajaruco. De la confluencia de ambos nace el río Tavizna, que desemboca en el embalse de los Hurones. Pepe Nieto nos hizo de experto guía por un territorio que conoce a la perfección.

Si hace unas semanas realizamos una travesía por los Navazos de la Sierra de Grazalema, en esta ocasión recorrimos una bella zona de valles y bujíos conocida  como el Corredor del Boyar. Iniciamos la ruta cerca del puerto del Boyar, recorriendo el corredor hasta el Valle de Tavizna, girando después a la izquierda siguiendo el curso del Pajaruco, hacia el nacimiento del Hondón. La zona, de gran complejidad geológica, lo es también de gran belleza paisajística, y disfrutamos de una gran variedad de vegetación y fauna, especialmente cuando las laderas se cubren de verdes prados.

Tuvimos la suerte de realizar este itinerario de la mano de un amigo gran conocedor de la zona, el benamahometano Pepe Nieto.

El Corredor del Boyar es prácticamente el centro geométrico del Parque Natural de la Sierra de Grazalema. Es uno de los accidentes geológicos más significativos del Parque. Estrecho y alargado, separa dos mundos geológicos perfectamente diferenciados: Las sierras septentrionales, presididas por la Sierra del Pinar y el Pico más alto de la zona: Torreón (1654 m), que pertenecen al Subbético Medio, y las Sierras meridionales (Endrinal y Caillo), cuyos dominios pertenecen al Subbético Interno. Para gran parte de los geólogos estudiosos de esta zona gaditana, el Corredor del Boyar representa la incógnita tectónica de mantos de corrimiento que explicaría la génesis y evolución de estas  Sierras.

La vegetación natural del entorno debió corresponder al dominio de la encina, eliminada en la zona que rodea los caseríos,  y en su lugar fueron implantados cultivos de secano, abandonados en la actualidad. El nombre de la garganta del Boyar hace alusión probablemente a la existencia en estos parajes, de una dehesa Boyal, donde antiguamente pacían los bueyes, nobles animales de tiro a los que se les reservaban los mejores pastos.

En la parte alta del recorrido dominan las encinas, formando bosquetes más o menos densos. Entre ellas, se instalan, en las zonas aclaradas, los clásicos representantes del matorral mediterráneo. También observamos, intercalados, quejigos, fresnos y algarrobos.

Observamos varios manantiales durante el recorrido, que afloran sus aguas en el punto que los paquetes de calizas y dolomías que componen la Sierra del Pinar (que actúan como zona de infiltración) entra en contacto con un nivel de base compuesto por materiales impermeables. Junto a las zonas encharcadas próximas a los manantiales, nos encontramos con una flora excepcional, entre las que tenemos la obligación de citar a las raras orquídeas, presentes sólo en escasos lugares de la zona.

En esta zona nos sorprendió, con trote elegante, un ejemplar de ciervo de belleza espectacular. El momento fue mágico!!

Al llegar a los caseríos, nos dirigimos hacia el Cerro de las Cuevas (llamado así por la existencia de cavidades en sus laderas), donde nos llama la atención la exuberante vegetación que crece en sus faldas. El sotobosque es bastante espeso: carrascas, palmitos, aulagas, matagallos, majoletos, madroños, jaras, etc.

Sin darnos cuenta, andamos ya a los pies de la zona donde se levanta el Salto del Cabrero. Varias casas abandonadas se asientan en estos lugares, donde la vegetación fue aclarada para sembrar cereales. Se trata de la zona conocida como la Casa de Utrera.

Llegamos al Valle de Tavizna, que recibe las aguas de los Arroyos de la Garganta del Boyar (Ahogaburros para los lugareños) y del Pajaruco, hacia donde nos dirigimos, observando sus preciosas pozas con galápagos camuflados, que siempre nos dejan anonadados.

La parte final discurre por un camino que nos lleva a la carretera de Ubrique, donde nos recogieron. Aconsejamos mejor bajar por el río Tavizna y que os recojan en el Pontón existente aguas abajo. Esto lo dejamos para otro día.

Texto y fotos: Jesús Oliden
Obra bajo licencia Creative Commons

Bibliografía: Guía Naturalista de la Provincia de Cádiz. Diputación Provincial

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Seguir

Recibe todas las novedades en tu correo

Únete a otros seguidores